Un proyecto de ley propone la expropiación del antiguo edificio hoy casi en ruinas en el centro de Posadas, para convertirlo en un “Museo de Civilización, Cultura e Inmigración”. La norma busca rescatar para la comunidad, el valor histórico de la construcción.   El proyecto

El presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, presentó un proyecto de ley para expropiar el ex Hotel Savoy, “espacio de indudable importancia en la comprensión de la evolución estructural y urbana de la ciudad de Posadas, cuya entidad monumental singulariza de manera contundente el encuentro de dos mundos, nuestra cultura ancestral y originaria y aquella que inmigró de tierras lejanas, para arraigarse y fundirse en la tierra que los abrigó como hijos”. El edificio, actualmente en desuso y con serios daños por el paso del tiempo, está ubicado en las esquinas de Colón y Sarmiento de Posadas, pero supo tener épocas de gloria de la mano de su fundador y como hotel de lujo en la Posadas de antaño.

Se trata de una construcción de principios del siglo XX, cuyo diseño sintetiza tendencias arquitectónicas italianizantes y de carácter ecléctico de la época. Construido con la finalidad de hospedar a los invitados del casamiento de la hija de los Barthes, fue una verdadera innovación para la época, contando con un salón comedor, con un restaurante que atendía el gusto francés y español y otras exquisiteces culinarias; con shows en vivo, y 52 habitaciones cuyos balcones majestuosos se comunicaban entre sí, incluso una caballeriza propia y proveeduría; era tan moderno para la época, que fue uno de los primeros edificios con cloacas en la ciudad y en el terreno de enfrente se encontraba la usina que proporcionaba de energía al imponente edificio.

Desde su inauguración se constituyó en un espacio privilegiado para la realización de eventos culturales de importancia para la región, alojando a personalidades internacionales, viajantes y artistas extranjeros. También ofrecía servicios de alquiler de coches y excursiones a Cataratas del Iguazú, a las Ruinas de San Ignacio, a las Plantaciones de Yerba Mate; a las principales localidades del interior del territorio misionero y del Paraguay, Partidas de Caza y Pesca, constituyéndose en un verdadero producto turístico.

“Ya en nuestra Carta Magna, encontramos disposiciones que avalan esta iniciativa, estableciendo en su artículo 41, párrafo segundo, que las autoridades proveerán a la preservación del patrimonio natural y cultural; asentando la responsabilidad indelegable del Estado Nacional y Provincial en virtud de sus autonomías, de resguardar y custodiar el patrimonio cultural, para lo cual deberán desplegar las acciones necesarias que tiendan a promover y tutelar los derechos por ella establecidos”, indicó Rovira.

“Así también en el artículo 75 inciso 22, de la Constitución Nacional, se da jerarquía constitucional a los Tratados de Derechos Humanos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual en su artículo 27 dispone que toda persona tiene derecho a tomar parte libremente de la vida cultural de su comunidad y a gozar de las artes. En un mismo sentido, nuestra Constitución provincial ha recepcionado esta normativa, disponiendo en su Artículo 3 que los habitantes de la provincia gozan de los derechos y garantías reconocidos en la Constitución Nacional”.

Cerró sus puertas hace más de una década, y desde ese entonces ha quedado abandonado a su suerte, con los mínimos apuntalamientos necesarios para evitar su derrumbe. Según informes realizados por un grupo de profesionales técnicos e investigadores, entre ellos arquitectos del Instituto Superior del profesorado Antonio Ruiz de Montoya, del Colegio de Arquitectura y de Ingenieros, de la Comisión Nacional y Provincial de Patrimonio y sitios Históricos, de la Municipalidad y Vialidad provincial, surge que el edificio se encuentra en alerta por su fragilidad y delicada situación edilicia, y que si no se realizan acciones de rescate, manutención y refacción necesarios, el paso del tiempo hará su impacto inminente, ya que al día de la fecha presenta serias deficiencias estructurales, como ser fisuras en las vigas de los pórticos del salón principal, que ponen en riesgo su estabilidad.

Fue declarado Bien del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Posadas, por Ordenanza N° 46/97 del Honorable Concejo Deliberante de esta Ciudad, de fecha 26 de Junio de 1997, y por Monumento Histórico Arquitectónico e integrante del Patrimonio Cultural de la Provincia de Misiones por Decreto N° 1414/03 de fecha 6 de octubre de 2003 del Poder Ejecutivo de la provincia.

“Todo esto nos lleva a sostener que el Ex Hotel Savoy es indudablemente testimonio fundamental de la trayectoria histórica y de la identidad de todos los posadeños, por lo que es una responsabilidad indelegable su protección para salvaguardar el derecho colectivo de conocimiento y recreación cultural, conservando dicho patrimonio para que las generaciones presentes y futuras puedan disfrutar de este legado de la historia de toda una comunidad”, sostuvo el legislador.

Fuente: Misiones Online

El hotel Savoy podría expropiarse y convertirse en museo